El Camino hacia Copenhague: ¿que hacemos nosotros?
Desde 1990 las emisiones de gases de efecto invernadero en el Reino Unido han disminuido un 20%, lo que rebasa nuestro objetivo establecido en el Protocolo de Kioto.
A través de nuestra Ley Contra el Cambio Climático de 2008, ya somos el primer país en el mundo en establecer “presupuestos de carbono” legalmente vinculantes, lo que reducirá las emisiones del país un 34% en 2020 y un 80% en 2050. Este mismo verano el gobierno publicará un documento en el que se describen las estrategias para cumplir estas metas, creando las condiciones a largo plazo para que las empresas inviertan en una economía baja en carbono.
El documento incluirá políticas que brinden ayudas a los hogares y las empresas para mejorar su eficiencia energética; políticas para aumentar hasta un 15% en 2020 la energía proporcionada a partir de recursos renovables, como energía eólica y biomasa; que faciliten la construcción de nuevas centrales nucleares en sustitución de aquéllas que cierren; y que apoyen el desarrollo de hasta cuatro demostraciones de captura y almacenamiento de carbono, lo cual nos posicionaría como líderes mundiales de esta tecnología vital para la reducción de emisiones por parte de centrales de carbón.
El gobierno tiene el compromiso de potenciar al máximo los beneficios económicos derivados de redirigir la economía hacia un modelo bajo en carbono, de salvaguardar la seguridad energética del Reino Unido y de proteger los aspectos más vulnerables de la sociedad.
Es imperativo lograr un acuerdo ambicioso en Copenhague. El éxito - o el fracaso - nos va a afectar a todos en este país, así como a las futuras generaciones. El gobierno lucha por esta meta ambiciosa; sin embargo también es vital que exista presión por parte de la población para lograr acuerdos en Copenhague, ya sea de los ciudadanos británicos o de la población mundial. Necesitamos acuerdos lo suficientemente ambiciosos como para que nos posicionen en dirección al objetivo de los 2°C y que garanticen acciones a tal escala que resulte posible detonar la inversión y las acciones necesarias para enfocarnos rápidamente en una economía de bajas emisiones de carbono.
Todos pueden participar para alcanzar el ambicioso objetivo de Copenhague.
El acuerdo de Copenhague representa el adelanto para lograr un mundo más seguro y estable. No podemos permitirnos perder esta oportunidad.
A través de nuestra Ley Contra el Cambio Climático de 2008, ya somos el primer país en el mundo en establecer “presupuestos de carbono” legalmente vinculantes, lo que reducirá las emisiones del país un 34% en 2020 y un 80% en 2050. Este mismo verano el gobierno publicará un documento en el que se describen las estrategias para cumplir estas metas, creando las condiciones a largo plazo para que las empresas inviertan en una economía baja en carbono.
El documento incluirá políticas que brinden ayudas a los hogares y las empresas para mejorar su eficiencia energética; políticas para aumentar hasta un 15% en 2020 la energía proporcionada a partir de recursos renovables, como energía eólica y biomasa; que faciliten la construcción de nuevas centrales nucleares en sustitución de aquéllas que cierren; y que apoyen el desarrollo de hasta cuatro demostraciones de captura y almacenamiento de carbono, lo cual nos posicionaría como líderes mundiales de esta tecnología vital para la reducción de emisiones por parte de centrales de carbón.
El gobierno tiene el compromiso de potenciar al máximo los beneficios económicos derivados de redirigir la economía hacia un modelo bajo en carbono, de salvaguardar la seguridad energética del Reino Unido y de proteger los aspectos más vulnerables de la sociedad.
Es imperativo lograr un acuerdo ambicioso en Copenhague. El éxito - o el fracaso - nos va a afectar a todos en este país, así como a las futuras generaciones. El gobierno lucha por esta meta ambiciosa; sin embargo también es vital que exista presión por parte de la población para lograr acuerdos en Copenhague, ya sea de los ciudadanos británicos o de la población mundial. Necesitamos acuerdos lo suficientemente ambiciosos como para que nos posicionen en dirección al objetivo de los 2°C y que garanticen acciones a tal escala que resulte posible detonar la inversión y las acciones necesarias para enfocarnos rápidamente en una economía de bajas emisiones de carbono.
Todos pueden participar para alcanzar el ambicioso objetivo de Copenhague.
El acuerdo de Copenhague representa el adelanto para lograr un mundo más seguro y estable. No podemos permitirnos perder esta oportunidad.
El Camino hacia Copenhague
El Camino hacia Copenhague recoge los argumentos del Gobierno británico a favor de un ambicioso acuerdo en Copenhague. Descargar el resumen ejecutivo entero en formato PDF [272 KB]
Enlaces útiles
Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y MarinoCop15 - la conferencia de Copenhague
Convención Marco de las Naciones Unidas sobres el Cambio Climático
Consejo Climático de Copenhague
Foro Económico Mundial sobre el Cambio Climático
Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC)
En el Reino Unido:
Climate Success