El Camino hacia Copenhague: un acuerdo internacional
De seguir sin restricciones, el cambio climático, nuestro desarrollo, medio ambiente y seguridad correrán riesgos. Reino Unido se enfrenta a un serio peligro de sufrir inundaciones, graves impactos en la agricultura y veranos extremadamente calurosos, lo cual sometería a nuestros servicios de salud y redes de transporte a una gran presión que debilitaría nuestra economía.
En los países en desarrollo, el cambio climático amenaza con provocar catástrofes humanas y ecológicas debido a la escasez de alimentos y agua, una mayor difusión de enfermedades y de refugiados desplazados. De esta forma, la inestabilidad económica y política podría generar graves consecuencia para nuestra propia seguridad nacional.
Sin embargo, afrontar los aspectos del cambio climático implica también aprovechar otras oportunidades. El Reino Unido puede beneficiarse del enorme potencial innovador que impera alrededor de las nuevas tecnologías ecológicas y de la industria verde que, se calcula, ya tiene un valor de cerca de £3 trillones a nivel mundial y da empleo a 880.000 personas en la Gran Bretaña.
El desarrollo de fuentes de energía de bajas emisiones de carbono reducirá nuestra prolongada dependencia de los combustibles fósiles, y conseguirá que nuestra economía resulte menos susceptible a la volatilidad de los precios del petróleo, garantizando que nuestro futuro suministro de energía sea más estable. De hecho, la inversión en una economía de bajas emisiones de carbono puede representar un elemento clave para la recuperación del actual declive.
Sólo un acuerdo internacional podrá adoptar el reto de hacerle frente al cambio climático. Ningún país, por sí sólo, podría lograrlo: esto es un problema global que demanda soluciones globales. Así, todos los países deben estar seguros de que no actúan por su cuenta y de que los países más pobres necesitan del apoyo de los demás. Por tanto, al basarnos y aprender de la enseñanza de acuerdos previos, debemos establecer un marco de acción para todas las naciones a través del cual se garantice que los compromisos se cumplan.
Esto es imperativo; mientras más lo posterguemos, más graves se tornarán las consecuencias que genere el cambio climático, y el coste de las acciones subsiguientes que debamos adoptar será muy alto. Durante los dos últimos años, la dinámica de la política internacional se ha basado en fomentar Copenhague: ya es hora de aprovechar este momento.
En los países en desarrollo, el cambio climático amenaza con provocar catástrofes humanas y ecológicas debido a la escasez de alimentos y agua, una mayor difusión de enfermedades y de refugiados desplazados. De esta forma, la inestabilidad económica y política podría generar graves consecuencia para nuestra propia seguridad nacional.
Sin embargo, afrontar los aspectos del cambio climático implica también aprovechar otras oportunidades. El Reino Unido puede beneficiarse del enorme potencial innovador que impera alrededor de las nuevas tecnologías ecológicas y de la industria verde que, se calcula, ya tiene un valor de cerca de £3 trillones a nivel mundial y da empleo a 880.000 personas en la Gran Bretaña.
El desarrollo de fuentes de energía de bajas emisiones de carbono reducirá nuestra prolongada dependencia de los combustibles fósiles, y conseguirá que nuestra economía resulte menos susceptible a la volatilidad de los precios del petróleo, garantizando que nuestro futuro suministro de energía sea más estable. De hecho, la inversión en una economía de bajas emisiones de carbono puede representar un elemento clave para la recuperación del actual declive.
Sólo un acuerdo internacional podrá adoptar el reto de hacerle frente al cambio climático. Ningún país, por sí sólo, podría lograrlo: esto es un problema global que demanda soluciones globales. Así, todos los países deben estar seguros de que no actúan por su cuenta y de que los países más pobres necesitan del apoyo de los demás. Por tanto, al basarnos y aprender de la enseñanza de acuerdos previos, debemos establecer un marco de acción para todas las naciones a través del cual se garantice que los compromisos se cumplan.
Esto es imperativo; mientras más lo posterguemos, más graves se tornarán las consecuencias que genere el cambio climático, y el coste de las acciones subsiguientes que debamos adoptar será muy alto. Durante los dos últimos años, la dinámica de la política internacional se ha basado en fomentar Copenhague: ya es hora de aprovechar este momento.
El Camino hacia Copenhague
El Camino hacia Copenhague recoge los argumentos del Gobierno británico a favor de un ambicioso acuerdo en Copenhague. Descargar el resumen ejecutivo entero en formato PDF [272 KB]
Enlaces útiles
Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y MarinoCop15 - la conferencia de Copenhague
Convención Marco de las Naciones Unidas sobres el Cambio Climático
Consejo Climático de Copenhague
Foro Económico Mundial sobre el Cambio Climático
Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC)
En el Reino Unido:
Climate Success